martes, 21 de agosto de 2012

poema inédito

El poema incendia la visión de la noche
irrumpe en el cuarto sin puerta
mira atento la desolación de mi casa
se pone a barrer la casa
para que salga lo que de ti queda

no lloro
he vaciado mis ojos
para que no muestren
la humanidad que hay en mí
y no tenga alma en la que nadie se mire

intenté en el ocaso de los días no aporriar mas tu nombre
contra las paredes de la tarde

la sinfonía del milagro
era cantada por la voz de los muertos
tenían miedo de la pérdida
cuando ya todo estaba perdido.

Los Amorosos

Los Amorosos

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.

Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.

Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.

Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.

Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.

Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.

Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.



Poema de Jaime Sabines

para la innombrable

En busca del no tiempo se han dirigido mis pasos. Alumbrada por el resplandor de mi hermano muerto cierro las puertas de mi casa, es decir, las puertas de mi alma. En el dintel se han quedado parado mis amores, han hecho largos peregrinajes para llegar hasta mi casa, han tocado la puerta, mi soledad se asoma por el ojo y todo está a oscuras, tiembla el tiempo, todos huyen de mí hacia ninguna parte, espero sentada sobre el duro asiento. Llega una mujer con el rostro parecido a una que ya había visto en los sueños. No le digo nada y de pronto las palabras van saliendo ardientes de mi boca. Ella murmura en una lengua que desconozco, me dice palabras incoloras, cierra su rostro con las manos para que no la reconozca, no tengo miedo, ya supe del amor, ella cree que es el amor, no le digo nada, la dejo que mire por el hueco de la puerta, solo puede ver un rostro alargado en la distancia y el amor era una palabra que todos los amores del mundo habían vaciado como una tina sucia. Ahora no queda nada, solo unos dedos haciendo toc, toc, toc, sobre una puerta invisible. Vuelve a dormirte, le digo a mi deseo, iracundo se lanza al vacío, me quedo mirándolo como se estrella sobre el pavimento mojado. Me guardo de tanto adiós, acumulado en el alma de los siglos.

viernes, 3 de agosto de 2012

He llorado sobre un mar disecado, sin saber como el agua comienza a inundar los caminos, intento correr para no ser de nuevo agua.  Nada hay afuera que me sobreviva, todo intento de eternidad tiene el mismo destino que la mujer de Lot.  Somos sal entre la sal. yodo solidificao en nuestra carne.  Ternura de los días aciagos, incomprensión de un no ser que se sostiene a la fuerza en la pupila.
mq

martes, 31 de julio de 2012

He caminado por el desierto sobre piedras calientes
he respirado el aire mas pesado que garganta alguna haya intentado respirar
he cantado a la desolación que habita el mundo y por lo tanto a mi alma
he sentido el resplandor del rayo sobre mis ojos
y he muerto de tanto milagro.

He cantado desde mi nacimiento para exorcisar todos los dolores antiguos de mi madre
y ella ha estado sorda a este canto que la mantiene viva.
He sentido las punzadas del dolor y he cantado en medio de la calle fosca esta desventura del alma...
He sido amada y he visto cantar a otras en medio de la calle sus dolores y no he podido hacer nada para mitigarlos, solo contemplar mis propios derumbamientos en rostros ajenos.

lunes, 30 de julio de 2012

Y Uno aprende


Y uno aprende...
después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.

Y uno aprende
que el amor
no significa recostarse
y una compañía
no significa seguridad.

Y uno empieza a aprender….
que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y que uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno del mañana
es demasiado inseguro para planes…..
y los futuros tienen una forma
de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende
que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar
que alguien le traiga flores.

Y uno aprende….
que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
y que con cada adiós uno aprende

Dicen que este poema está mal atribuido a Borges


Mis reflexiones al repecto:
Extrañamente solo con tiempo aprendemos, pero lo bueno de todo es que lo hacemos y eso nos hará sonreír al cabo de los años.
La negrura de la existencia se va tornando luz en la oscuridad de nuestra alma.
sueño y eso me mantiene viva, no espero nada de nadie y eso me mantiene íntegra, es la ley de la vida, somos las hordas mas numerosas de la naturaleza y somos los seres mas solitarios de ella.

domingo, 29 de julio de 2012

nov. 03 de 2011

Estimada Medellín

Hace meses no sé nada de usted y mi corazón se siente tan triste que he decidido hablar con usted de manera íntima y personal escribiéndole estas misivas que me dicta el corazón.
Sabe usted de mi amor, sabe que todo lo que fluye de adentro hacia afuera, tiene que ver con usted pero me queda claro que eso no la afecta en lo más mínimo, sin embargo, no me doy a dolor de su indiferencia y su desamor. No sabe cuánto deseo escuchar su latido cerca del mío, no sabe con cuanto fervor mi alma la piensa; pero estese tranquila, quizás antes de que me muera logre hacer que estas cartas lleguen hasta usted. Mi alma se niega a resignarse a su olvido pero ya no sé qué hacer para que sus ojos se fijen en los míos por un instante que podría significar la eternidad en mí.
Llevo días y días pensándote, anhelando que todo en su vida sea bien, que sea amada y que ame.
Estoy triste de saber que jamás podré estar cerca e usted, que todas las cosas que hace me alejan repentinamente de su lado, además de sumarle a ello las distancias geográficas que nos separan.
Por hoy, paro esta comunicación y quizás otro día quiera seguir vaciando mi ser en su ser inexistencia.

La abrazo con toda mi alma

MartaQ