He caminado por el desierto sobre piedras calientes
he respirado el aire mas pesado que garganta alguna haya intentado respirar
he cantado a la desolación que habita el mundo y por lo tanto a mi alma
he sentido el resplandor del rayo sobre mis ojos
y he muerto de tanto milagro.
He cantado desde mi nacimiento para exorcisar todos los dolores antiguos de mi madre
y ella ha estado sorda a este canto que la mantiene viva.
He sentido las punzadas del dolor y he cantado en medio de la calle fosca esta desventura del alma...
He sido amada y he visto cantar a otras en medio de la calle sus dolores y no he podido hacer nada para mitigarlos, solo contemplar mis propios derumbamientos en rostros ajenos.
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