domingo, 29 de julio de 2012

nov. 03 de 2011

Estimada Medellín

Hace meses no sé nada de usted y mi corazón se siente tan triste que he decidido hablar con usted de manera íntima y personal escribiéndole estas misivas que me dicta el corazón.
Sabe usted de mi amor, sabe que todo lo que fluye de adentro hacia afuera, tiene que ver con usted pero me queda claro que eso no la afecta en lo más mínimo, sin embargo, no me doy a dolor de su indiferencia y su desamor. No sabe cuánto deseo escuchar su latido cerca del mío, no sabe con cuanto fervor mi alma la piensa; pero estese tranquila, quizás antes de que me muera logre hacer que estas cartas lleguen hasta usted. Mi alma se niega a resignarse a su olvido pero ya no sé qué hacer para que sus ojos se fijen en los míos por un instante que podría significar la eternidad en mí.
Llevo días y días pensándote, anhelando que todo en su vida sea bien, que sea amada y que ame.
Estoy triste de saber que jamás podré estar cerca e usted, que todas las cosas que hace me alejan repentinamente de su lado, además de sumarle a ello las distancias geográficas que nos separan.
Por hoy, paro esta comunicación y quizás otro día quiera seguir vaciando mi ser en su ser inexistencia.

La abrazo con toda mi alma

MartaQ

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